PAMI acumula $4.500 millones, pero no mejora las prestaciones

PAMI rico con servicio pobre

La obra social de los jubilados y pensionados, PAMI, tiene un plazo fijo en el Banco Nación por una cifra que en septiembre fue de 5.250 millones de pesos y que cerró el año 2008 con 4.500 millones. Además posee una cartera de títulos públicos por más de 1.000 millones de pesos. Es dinero que pertenece a los beneficiarios y ha sido aportado por los trabajadores para la cobertura de salud de la clase pasiva. Pero el Gobierno lo destina a subsidiar tasas de créditos que estimulen el consumo de la clase media y el financiamiento de las pymes.

Los funcionarios defienden el esquema de inversión argumentando que el superávit es el producto de la buena administración de los recursos. Otros suponen que si bien es razonable guardar una reserva para atender una crisis, el criterio de “ahorro sideral” es polémico porque se hace a expensas de un congelamiento de la prestación y no se invierte en ampliar y mejorar el servicio.

PACIENTES DEL AHORRO. Josefa Morganti tiene más de 75 años. Hace unos cinco meses sufrió un accidente hogareño que le provocó una fractura de cadera. En la Clínica “Ciudad de Mendoza” le dieron fecha para la cirugía. Su hijo Roberto se ocupó de gestionar la prótesis en la oficina de PAMI local. Cuando la paciente llegó al quirófano, y luego de reunir los consabidos diez donantes de sangre, la enviaron de nuevo a su casa porque la prótesis no había llegado. La operación fue reprogramada para el mes siguiente y la misma situación se volvió a repetir. La intervención se concretó después de cinco meses de espera y padecimiento.