El gobierno quiso tapar el escándalo del pago a Iván Holjevac



No nos pregunten más por el croata

En el caso del pago irregular de 54 millones de pesos a un pool de aseguradoras extranjeras, el Gobierno nacional volverá a argumentar –como lo ha hecho en otras oportunidades– que funcionarios de la administración K denunciaron el ilícito apenas lo detectaron. Pero esta vez no será fácil sostenerlo. Tan cierto que la investigación se originó en un sumario administrativo que abrió el propio Ministerio de Economía es que el Poder Ejecutivo desistió de presentar una denuncia penal cuando descubrió la maniobra, como que el principal responsable, Juan Cayetano Intelisano, aún conserva su puesto en el Poder Ejecutivo y que el dinero nunca regresó.

El fraude que acaba de denunciar la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, de Manuel Garrido, fue llevado adelante por un grupo de funcionarios de segunda línea que ya había actuado en el llamado Caso Greco –cuando el Gobierno estuvo a punto de pagar 500 millones de pesos sin justificación–, pero la información sobre el escandaloso desembolso al consorcio Accolade Pool escaló rápido hasta la cúspide del poder central.

Tras la denuncia de la FIA, en el Gobierno las miradas apuntan hacia Juan Intelisano, el hombre que maneja las finanzas del Ministerio de Economía desde hace 20 años. Fuentes oficiales remarcaron ayer a este diario que la administración K “inició un sumario administrativo, le pidió la renuncia a Intelisano (al cargo de subsecretario Legal) y presentó una acción para recuperar el monto que se transfirió”. Sin embargo, el funcionario que consumó el pago irregular de 54 millones de pesos es aún el director general de Administración de Economía. Intelisano tiene buen trato desde hace tiempo con el actual ministro, Carlos Fernández. En los meses de Martín Lousteau, el contador millonario había perdido influencia, pero la llegada de Fernández se la devolvió.